Dar
Regular… con dos guiños
Dar es, curiosamente, el más manso de los especiales: casi regular. Su rareza tiene una sola clave. Siendo de la primera conjugación (‑ar), toma prestadas las desinencias de la segunda y la tercera (‑er/‑ir) en el patrón í⁴: el pretérito perfecto simple (di, diste, dio…) y los pretéritos imperfecto y futuro de subjuntivo. Aunque su raíz sea solo d‑, es precisamente esa inicial la que permanece a lo largo de toda su conjugación.
El segundo guiño es de acentuación, y lo comparte con ser: la forma dé —primera y tercera del presente de subjuntivo, y tercera del imperativo— lleva tilde diacrítica para distinguirse de la preposición de (no está claro que él lo dé, frente a un vaso de agua). Ninguna otra forma monosílaba de dar —ni de ver o ir— lleva tilde. Sus derivados, como desdar, se comportan igual.
