Ver
La raíz que se completa
La raíz de ver es apenas una consonante, v‑, que no basta para formar sílaba. Por eso el verbo la completa con una ‘e’ en muchas formas —veo, veía, veamos—, recuperando la vieja forma veer de la que procede (del latín videre → veer → ver).
Y como el resto de los especiales monosílabos, pierde tildes que en otros verbos serían obligatorias: vio y ve se escriben sin tilde. Ojo, porque sus prefijados sí la recuperan al pasar de una sílaba: previó, entrevé. Toda esta familia —entrever, rever, antever, prever, trasver— hereda su comportamiento.
