El verbo en español · Los tipos de irregularidad

Los tipos de irregularidad

No todas las irregularidades nacen del mismo sitio. Si las miramos de cerca, dejan de ser un desorden y se ordenan en cinco tipos, según de dónde venga el cambio. Conocerlos es media batalla ganada: en cuanto sabes qué clase de irregularidad tienes delante, sabes también qué esperar de ella.

Los cinco tipos de irregularidad

a · Cambios ortográficos de letra. Son ajustes de escritura para que una forma siga sonando como debe: escribimos seque (y no «sece») para conservar el sonido de secar. Es tan mecánico que algunos autores ni siquiera los cuentan como irregularidades de verdad.

b · Cambios ortográficos de tilde. Afectan solo a la acentuación, y su efecto es romper un diptongo que de otro modo se formaría: actúo, de actuar.

c · Diptongación y alternancias vocálicas en la raíz. Aquí la última vocal de la raíz se transforma —en un diptongo o en otra vocal— cuando le toca ser tónica: duermo de dormir, sirvo de servir.

d · Raíz terminada en vocal. En verbos de la 2.ª y 3.ª conjugación, el encuentro de la vocal final de la raíz con la de la desinencia acumula vocales, y esa acumulación pide una adaptación: eliminar una, poner tilde, convertir una vocal en consonante o incluso añadir una. Se han tratado tradicionalmente como caprichos, pero su comportamiento es del todo sistemático.

e · Verbos Magníficos. Un grupo pequeño —catorce— de verbos muy frecuentes que traen sus propias reglas heredadas directamente del latín. Su irregularidad es de otra escala: puede afectar a un tiempo verbal entero, como el futuro o el condicional de indicativo.

Los cinco tipos, de un vistazo
TipoDe dónde vieneEjemplo vivo
Cambios ortográficos de letraMantener el sonido en consonantes que cambian según la vocal que las siga, y en raíces de 2.ª y 3.ª acabadas en y, ñ o ll.sacar
tañer
Cambios ortográficos de tildeMarcar la ruptura del diptongo cuando procede.reunir
Diptongación y alternancia vocálicaRazones fonéticas estructurales e históricas.dormir
Raíz terminada en vocal2.ª y 3.ª conjugación (‑er/‑ir), por el choque de vocales.reír
Verbos MagníficosYa eran irregulares en latín; pocos —14—, pero muy frecuentes.hacer

El método, en cuatro pasos

Con esos tipos en la cabeza, abordar cualquier verbo se vuelve un procedimiento ordenado. Siempre el mismo:

Lo conjugo como si fuera regularMonto todas sus formas con las reglas del verbo regular, sin pensar todavía en excepciones.
¿Es irregular?Si todas las formas salen bien, ya está: era regular. Si alguna no encaja, es irregular y seguimos.
Determino las irregularidades de su modeloIdentifico qué patrones de irregularidad tiene —cuáles de los que iremos viendo se le aplican.
Modifico las formas que tocaAplico cada patrón donde corresponde, y solo ahí. El resto de la conjugación se queda como estaba.
Aunque de entrada parezca complicado, sigue leyendo: verás que el proceso resulta bastante más sencillo de lo que aparenta. La gracia del modelo es justamente esa: convertir «me lo sé o no me lo sé» en «lo calculo».