El verbo en español · Pasos para formar un verbo regular

Pasos para formar un verbo regular

Hasta aquí hemos mirado la conjugación como un sistema cerrado: una tabla completa de formas ya hechas, lista para consultar. Pero hay otra manera de verla, mucho más útil cuando lo que uno quiere es construir una forma y no buscarla: entenderla como un proceso de montaje, en el que cada forma verbal se arma encajando unas pocas piezas.

En un verbo regular esas piezas son tres. La raíz, que carga con el significado; la pieza de tiempo y modo, que sitúa la acción; y la de persona y número, que dice quién actúa. Partamos, por ejemplo, de la raíz del verbo bailar: bail‑.

A esa raíz le encajamos la pieza del tiempo y el modo que queramos —digamos el pretérito imperfecto, ‑aba‑— y cerramos con la de la persona; pongamos la tercera del plural, ‑n. La forma se lee sola:

bail+aba+n →bailaban
raíz tiempo · modo persona · número

Y aquí está la gran ventaja de lo regular: las piezas son intercambiables. Basta cambiar una para obtener otra forma, y esa forma será correcta sin necesidad de haberla aprendido de memoria. Vamos a probarlo.

Cambiemos una pieza cada vez

Sustituimos la pieza central. Si en lugar del imperfecto ‑aba‑ ponemos la del presente de indicativo, ‑a‑, ya no bailaban entonces: bailan ahora.

bail+a+n →bailan

Cambiamos la raíz. Con gan‑ en vez de bail‑, las mismas piezas de tiempo y persona nos dan otro verbo: ya no bailan, ganan.

gan+a+n →ganan

Cambiamos la persona. Con ‑mos en lugar de ‑n, no ganan ellos: ganamos nosotros.

gan+a+mos →ganamos

Conviene una advertencia, porque es fuente de errores: la pieza de un mismo tiempo no es idéntica para las tres conjugaciones. La del presente de subjuntivo, sin ir más lejos, cambia según el verbo termine en ‑ar, ‑er o ‑ir:

gan+e→gane
vend+a→venda
sub+a→suba

Como se ve, casi todos los verbos necesitan tres piezas para funcionar: raíz, tiempo/modo y persona/número. Pero no todos los tiempos se montan igual, y las excepciones son ordenadas y merece la pena conocerlas.

Los tiempos de dos piezas

El pretérito perfecto simple —el que la gramática tradicional llamaba indefinido— se arma con solo dos piezas: la raíz y una única desinencia que funde de golpe el tiempo, el modo, la persona y el número. Estas son sus terminaciones:

Pretérito perfecto simple · desinencias
Personaverbos en ‑arverbos en ‑er / ‑ir
[1S] yo‑é‑í
[2S] tú · [2Sv] vos‑aste‑iste
[3S] él/ella · [2Su] usted‑ó‑ió
[1P] nosotros/as‑amos‑imos
[2P] vosotros/as‑asteis‑isteis
[3P] ellos/as · [2Pu] ustedes‑aron‑ieron

El futuro de indicativo también es de dos piezas, pero con una particularidad elegante: su raíz no es la raíz corta (acept‑, vend‑, sub‑), sino el infinitivo entero. Y la desinencia es la misma para las tres conjugaciones; de hecho, es el presente del verbo haber al que se le ha quitado la h inicial (salvo en vosotros):

aceptar+é→aceptaré
vender+á→venderá
subir+emos→subiremos
Futuro simple de indicativo · desinencias
Persona‑ar · ‑er · ‑ir
[1S] yo‑é
[2S] tú · [2Sv] vos‑ás
[3S] él/ella · [2Su] usted‑á
[1P] nosotros/as‑emos
[2P] vosotros/as‑éis
[3P] ellos/as · [2Pu] ustedes‑án

El imperativo

El imperativo, para las segundas personas, funciona también con dos piezas. Para el resto de personas no inventa nada: toma prestadas las formas del presente de subjuntivo.

Imperativo · desinencias
Persona‑ar‑er‑ir
[2S] tú‑a‑e
[2Sv] vos‑á‑é‑í
[2P] vosotros/as‑ad‑ed‑id
resto de personaslas toma del presente de subjuntivo

Tres piezas en la mayoría de los tiempos, dos en el pretérito perfecto simple y en el futuro, y un imperativo que se apoya en el subjuntivo. Con este puñado de reglas de montaje, cualquier verbo regular está a tu alcance sin una sola lista que memorizar. Puedes comprobarlo con el que quieras en el conjugador.